Un tumor en el riñón crece como una mala hierba que ha aprendido a esconderse del jardinero. El sistema inmunitario —ese jardinero— simplemente no lo ve. Los médicos prueban distintos fármacos, pero la enfermedad se comporta de manera diferente en cada persona.
Los autores del estudio han creado una copia informática de esta lucha. Reunieron datos de pacientes reales con cáncer de riñón avanzado y construyeron pacientes virtuales, cada uno con su propio tumor y su propio sistema inmunitario. Luego probaron en estas copias una combinación de dos fármacos: uno impide que el tumor forme nuevos vasos sanguíneos y el otro libera los frenos del sistema inmunitario.
El resultado no es solo una fórmula, sino una herramienta. El médico podrá introducir los datos del paciente y el programa le sugerirá qué medicamento administrarle. Así, la mala hierba ya no se riega con veneno a ciegas, sino que se arranca de forma selectiva.
En este estudio, los pacientes virtuales se crearon a partir de muestras reales de tumores, de modo que cada paciente informático tenía su propia «biografía» de la enfermedad.
La idea de un «gemelo digital» de la persona, en el que se prueba el tratamiento antes de tomar el fármaco real, recuerda a las simulaciones de la película «Matrix», pero ya aplicada a la oncología.