Montañas de plasma en los polos estelares

Original: "Magnetically Confined Mountains on Accreting White Dwarfs"
arXiv:2609.05868v1 · 2026-09-05 · CC BY 4.0 · 1 min
Una enana blanca succiona gas de una estrella vecina y en sus polos magnéticos crecen montañas de plasma sostenidas por hilos magnéticos invisibles.

Una enana blanca en un sistema binario se comporta como una aspiradora: succiona gas de la estrella vecina. Si tiene campo magnético, el gas no se extiende por toda la superficie, sino que fluye hacia los polos. Allí se acumula formando montañas. Pero, ¿por qué no se desparraman? Las sostienen las líneas de campo magnético que las atraviesan como cuerdas invisibles.

Antes, estas acumulaciones solo se estudiaban en estrellas de neutrones, donde el campo magnético es miles de millones de veces más intenso. Ahora los científicos han calculado que también son posibles en enanas blancas.

Los autores construyeron un modelo informático en el que el plasma y el campo magnético están inseparablemente ligados: el plasma no puede cruzar las líneas magnéticas, igual que un hilo no puede atravesar una tela sin romperla. Descubrieron que en una enana blanca típica puede crecer una montaña de un kilómetro de altura y con la masa de un planeta pequeño. Además, el campo magnético de la estrella solo se debilita en una décima parte. Esto significa que, incluso después de acumular una gran montaña, la enana blanca sigue siendo un imán potente.

Estos cálculos ayudarán a entender por qué en algunas enanas blancas se producen micronovas, pequeñas explosiones termonucleares en la región de los polos. Y si la montaña está distribuida de forma irregular, la estrella en rotación podría emitir ondas gravitacionales que quizás detecten los futuros instrumentos.

Las enanas blancas pueden tener campos magnéticos desde 10^3 hasta 10^9 G, es decir, que difieren en un factor de un millón. Con un campo de 10^8 G, la masa máxima retenible alcanza 0.067 masas solares, comparable a la masa de un planeta gigante completo.

M_{\max} = 4.07\times 10^{-3} M_{\odot} \left(\frac{T}{10^5 \text{ K}}\right)^{-2} \left(\frac{B_*}{5\times 10^7 \text{ G}}\right)^2
La masa límite que el campo magnético de una enana blanca puede retener en el polo crece como el cuadrado del campo y disminuye como el cuadrado de la temperatura.
\frac{m_1(r_{\max})}{m_1(R_*)} = \left(1 + \frac{M_a}{M_c}\right)^{-1}
La relación entre el momento dipolar después de la acreción y su valor inicial disminuye inversamente proporcional a la masa acumulada.