A primera vista, una ciudad de manzanas parece ordenada, pero su ritmo no lo marcan las calles, sino las casas que se alzan en ellas. En los cupratos, óxidos de cobre en capas, durante mucho tiempo se vio una enigmática periodicidad de ocho celdas unitarias (8a0), como si las calles se hubieran alineado con un paso de 8. Pero un nuevo estudio demuestra que las calles son solo los vacíos entre las casas, y que las casas son plaquetas de 4a0×4a0 donde se reúnen los huecos dopados.
Los científicos de la Universidad de Tsinghua y del Instituto de Física de la Academia China de Ciencias utilizaron microscopía de efecto túnel para observar la superficie del cristal de Ca2CuO2Cl2 con precisión atómica. Variaron la cantidad de huecos añadidos (dopaje) y obtuvieron tres muestras: un superconductor con p = 0.10 y dos aislantes con p = 0.05 y p = 0.03. En los mapas de densidad electrónica, a voltajes de entre 10 y 150 mV, aparecían manchas brillantes de 4a0×4a0 separadas por intervalos oscuros de aproximadamente la misma anchura. El análisis de Fourier de esos mapas reveló dos picos: en los vectores de onda q ≈ 1/4 y q ≈ 1/8 (en unidades de 2π/a0), lo que corresponde a períodos reales de 4a0 y 8a0.
Para entender cómo del bloque de 4a0 nace el período de 8a0, los investigadores construyeron un modelo mínimo de plaquetas rígidas y lo simularon con el método de Montecarlo. Resultó que, si los huecos se agrupan en cuadrados de 4a0×4a0 y la cobertura de la superficie es incompleta, las plaquetas se alternan con vacíos de unos 4a0. Ese autoensamblaje crea automáticamente la periodicidad de 8a0: casa, calle, casa, calle. El modelo reprodujo ambos picos de Fourier, lo que confirma que 8a0 es un subarmónico espacial del orden de plaquetas y no un parámetro independiente.
Antes se discutía si la onda de densidad de pares es un orden primario en los cupratos. Ahora está claro: el bloque de construcción fundamental es un orbital molecular de 4a0×4a0 que contiene aproximadamente dos huecos. Estos bloques se apilan formando un patrón, como casas a lo largo de una calle, y es su disposición la que genera todas las modulaciones observadas. Esta visión desplaza el foco desde el espacio de momentos hacia el espacio real y ofrece una explicación unificada para multitud de experimentos.
La ciudad de manzanas no resultó ser un amontonamiento caótico de calles, sino una urbanización regular de casas idénticas. La modulación de ocho celdas, que durante décadas intrigó a los físicos, se presenta ahora como la sombra de un orden más profundo: los orbitales moleculares que se ensamblan en plaquetas. Y si se logra entender cómo exactamente forman los huecos esos bloques, quizá se abra el camino hacia la clave del mecanismo de la superconductividad de alta temperatura.
La periodicidad de 8a0 en los cupratos se detectó por primera vez en los halos de vórtices bajo la acción de un campo magnético, pero ahora se ha encontrado también sin campo, y además en un aislante, donde no hay superconductividad en absoluto.