Un intérprete en negociaciones importantes capta no solo las palabras, sino también el tono de voz. El océano también emite señales: manchas cálidas en la superficie, cambios en el viento. PTSTnet es una red neuronal que escucha esas señales y predice cómo será El Niño dentro de dos años.
El modelo examina un año de datos: temperatura del agua, calor bajo la superficie, vientos. Luego, paso a paso, dibuja el futuro basándose en sus propias predicciones anteriores. En su interior incorpora reglas físicas sencillas, como la forma en que el calor se propaga en el agua. Por eso no se limita a memorizar cifras, sino que comprende por qué el océano se comporta de una manera u otra.
Cuando el modelo se equivoca, sus errores se desplazan desde el oeste del Pacífico hacia el este, igual que en la realidad se intensifican los vientos y sube agua fría frente a las costas de Sudamérica. Esto significa que PTSTnet ha aprendido los mecanismos reales del clima. Ahora los agricultores, las compañías de seguros y los servicios urbanos podrán prepararse para sequías o inundaciones mucho antes de que lleguen.
El modelo logró predecir el súper El Niño de 2015-2016, inicializándose ya en febrero de 2015, cuando la mayoría de los modelos dinámicos mostraban una gran incertidumbre.
En la novela de Kim Stanley Robinson 'Cuarenta señales de lluvia', los científicos luchan por lograr un pronóstico preciso de los cambios climáticos; PTSTnet recuerda un paso hacia ese sistema, donde la física y los datos se fusionan en una herramienta transparente.