Cuando una persona duerme, su cuerpo se mueve ligeramente con la respiración y los latidos del corazón. Una alfombra con 512 sensores bajo la sábana registra estos movimientos como una membrana sensible. Si la respiración se detiene, es peligroso; esta condición se llama apnea.
Antes no estaba claro qué movimientos son importantes. Los científicos descompusieron la señal en muchas partes: estadísticas generales, cruces por cero, energía, wavelets. En total, diez grupos. Luego lo probaron en 155 pacientes.
Ahora se pueden fabricar dispositivos sencillos: en lugar de 191 rasgos, bastan 48. Esta alfombra podría funcionar en casa y alertar sobre pausas respiratorias peligrosas.
La precisión de sincronización mediana entre el polígrafo y la alfombra fue de 21 milisegundos, menos que la duración de un solo fotograma a 50 Hz. Se logró transmitiendo un código pseudoaleatorio a través del canal EEG, como un código Morse entre dos relojes independientes.