Las bobinas de Helmholtz generan un campo casi uniforme en un espacio abierto, por lo que se utilizan para calibrar magnetómetros, en separadores celulares médicos y en detectores de partículas. Sin embargo, fuera de la zona central el campo decae rápidamente e incluso cambia de signo, y el comportamiento de la FEM inducida en un conductor extenso en esa región está poco estudiado. Este trabajo plantea un experimento con una varilla delgada que atraviesa toda la estructura radial del campo y compara los datos con modelos sencillos. Los estudios vecinos en el archivo tratan sobre algoritmos cuánticos y transporte no local de flujo magnético, pero aquí el problema es clásico y aplicado: entender dónde exactamente es máxima la señal inducida para colocar los sensores con mayor precisión.
Se montó un dispositivo con dos bobinas de radio 10,5 cm, con 400 vueltas cada una y separadas entre sí 10,5 cm. Por las bobinas se hizo circular una corriente alterna de frecuencia 220 Hz y valor eficaz 30 mA. La varilla de cobre, de 15 cm de largo y 1 cm de diámetro, se colocó horizontalmente en el plano medio, y su centro se movió a lo largo del eje vertical con pasos de aproximadamente 1 cm. La FEM inducida se midió con un multímetro de precisión 0,001 mV; los cables que salían de la varilla se extendían paralelos al eje del campo para que no añadieran señal. Para la teoría se construyeron cuatro perfiles simplificados del campo radial: un escalón (campo uniforme dentro del radio R y cero fuera), una caída lineal, una caída exponencial con campo inverso y un ajuste por tramos lineales de seis segmentos. La FEM se calculó mediante la integral del campo eléctrico vorticial a lo largo de la varilla, lo que equivale al área de un triángulo entre el centro y los extremos de la varilla.
La curva experimental muestra que en y=0 la FEM es nula, en y=9,8 cm (0,933R) alcanza un máximo de 0,807 mV y luego decrece monótonamente hasta 0,285 mV en y=25 cm. Los cuatro modelos reproducen cualitativamente la misma tendencia: crecimiento desde cero, pico y caída. Las posiciones de los picos son: modelo escalón, 0,969R (desviación del 3,84% respecto al experimento); lineal, 0,948R (1,59%); exponencial, 0,958R (2,65%); y por tramos lineales, 0,967R (3,64%). En la zona central, hasta 0,3R, todos los modelos coinciden con el experimento. En la zona de transición, entre 0,5R y 1,26R, el modelo escalón subestima la FEM porque ignora la caída gradual del campo. En la zona exterior, más allá de 1,26R, el campo cambia de signo y solo los modelos con campo inverso (exponencial y por tramos lineales) concuerdan con los datos; el modelo por tramos lineales funciona en todo el rango dentro del margen de error.
El trabajo muestra que, para un conductor extenso, el máximo de la FEM inducida no se encuentra en el borde de la bobina, sino ligeramente hacia adentro, cuando la parte central de la varilla aún está dentro del campo y los extremos ya han salido. Esto es consecuencia de la geometría: la señal es proporcional al área del triángulo que describen la varilla y el centro del campo. En comparación con los estudios vecinos, que se centran en efectos cuánticos o transporte no local, aquí se propone una forma sencilla y reproducible de relacionar la forma de la curva de FEM con el perfil del campo. El valor práctico radica en que la calibración de sensores puede realizarse no solo en la zona uniforme, sino también en el borde, donde la señal es máxima y la sensibilidad es mayor.
El modelo puede refinarse incluyendo la componente radial del campo y el grosor finito de la varilla, lo que introduciría correcciones en la forma de la curva cerca del borde. Sería interesante comprobar el comportamiento de la FEM para varillas de distinta longitud: si la longitud es comparable al radio de la bobina, el pico podría desplazarse o dividirse. Para la práctica, sería útil construir un mapa de sensibilidad para sensores de forma arbitraria, con el fin de optimizar su colocación en campos no uniformes. También se podría adaptar el enfoque a bobinas de Helmholtz triaxiales, donde el campo no es axisimétrico.
El resultado es directamente aplicable a la calibración de magnetómetros y al diseño de sensores inductivos, donde es importante conocer la posición del máximo de señal. La metodología es útil en laboratorios docentes como demostración visual de la ley de Faraday y de los límites de uniformidad del campo de las bobinas de Helmholtz.
Realizar mediciones con varillas de cobre de otras longitudes y diámetros para comprobar la universalidad de la posición del pico. Comparar las curvas experimentales con el cálculo numérico del campo completo de las bobinas, incluida la componente radial, y evaluar su contribución a la FEM.
En la electrodinámica clásica sigue abierta la cuestión de cómo tener en cuenta con precisión los efectos de borde en campos no uniformes para conductores de longitud finita. Este trabajo demuestra que incluso modelos groseros del campo bastan para una descripción cualitativa, pero la concordancia cuantitativa exige un perfil detallado, incluido el campo inverso. Esto conecta el problema con la cuestión general de calibrar sensores en campos reales, no idealizados.
El máximo de la FEM se alcanza cuando la varilla está desplazada del centro un 93% del radio de la bobina, es decir, su centro está casi en el borde del campo y los extremos ya están fuera. En ese punto, la señal en el máximo es casi el triple que a la mitad del radio.