La célula funciona con un combustible llamado NAD+. Sin él se detiene, como un coche sin gasolina. Cuando un virus ataca a una bacteria, esta sabe quemar ese combustible para que el virus muera junto con la célula.
El NIR humano se probó en el laboratorio: corta el NAD+ igual que el bacteriano. Esto significa que las células humanas conservaron un arma antigua. Para qué nos sirve todavía no está claro, pero quizá ayude a transmitir señales dentro de la célula.
Los nombres de los nuevos sistemas de defensa Vulcan y Vesta se deben a los dioses romanos del fuego y del hogar, lo que refleja su capacidad de «quemar» NAD+ durante un ataque viral.
La idea de un interruptor molecular universal que destruye el combustible celular cuando hay una invasión recuerda al mecanismo de autodestrucción de «Star Wars», donde la nave apaga todos sus sistemas para no caer en manos del enemigo.
No publicado en arXiv. Aquí están su página, el PDF y la formalización: puede comprobarlo usted mismo, no solo leer nuestro análisis.