Un golpe solitario de campana

Original: "Can Elastic Neutrino Scattering Account for the LZ230616 Event?"
arXiv:2609.10504v1 · 2026-09-09 · CC BY 4.0 · 2 min
El evento LZ230616 se parece a un fuerte golpe de campana: no se puede explicar con neutrinos sin provocar el repique de muchas campanillas pequeñas.

En un laboratorio subterráneo de Dakota del Sur hay un tanque lleno de xenón líquido. Capta sucesos raros: las partículas atraviesan la Tierra, chocan contra los núcleos de xenón y estos rebotan como bolas de billar tras un golpe. Uno de esos retrocesos se registró con una energía de 248 keV, y quedó solitario, como un fuerte golpe de campana en una noche silenciosa.

Al principio se pensó en los neutrinos. Estas partículas son casi invisibles, pero a veces, al atravesar el xenón, rozan un núcleo entero y este recibe un empujón. Para que naciera uno de esos empujones en el lugar adecuado, habría que ajustar la fuente de neutrinos para que diera justo en el blanco. Pero los neutrinos, como un músico distraído, no dan un solo golpe limpio: si tocan una campana grande, también rozan inevitablemente las campanillas que la rodean.

La comprobación mostró que, para obtener un solo evento a 248 keV, haría falta introducir una nueva interacción que intensificara la dispersión de los neutrinos. Pero entonces, a bajas energías, el detector debería haberse desbordado de señales: unos cien mil eventos en lugar de uno. El detector LZ está en silencio, así que eso no puede ser.

Se repasaron todas las fuentes conocidas de neutrinos: del Sol, de los rayos cósmicos, del fondo cósmico de microondas. Se intentó añadir neutrinos de la aniquilación de materia oscura o de la evaporación de agujeros negros primordiales. Para obtener un solo golpe de campana, habría que suponer que hay más agujeros negros que toda la materia oscura del universo. Es como si en una orquesta hubiera más directores que músicos.

Queda reconocerlo: la dispersión elástica de neutrinos no explica aquel golpe solitario. Puede que fuera un encuentro inelástico, en el que la partícula no se limita a rebotar, sino que hace que el núcleo cambie por dentro. O quizá sea el primer aviso de una partícula de materia oscura que sabe golpear justo en el blanco sin tocar lo demás.

La campana sonó una vez. Ahora hay que seguir escuchando: si los golpes se repiten, sabremos quién llama.

Para obtener un solo evento de agujeros negros primordiales haría falta una fracción de ellos en la materia oscura de f_PBH≥95, lo que significa que tendría que haber más agujeros negros que toda la materia oscura del universo. Eso es físicamente imposible.

Científicos
Paul DiracMarie CurieEnrico FermiChien-Shiung Wu
Conceptos
neutrinoecuación de Dirac