
Cómo el mercado de las tareas indeseables alcanza el equilibrio sin director
Cien agentes, dos mil tareas, menos de cien iteraciones... y el mercado de las obligaciones indeseables alcanzó el equilibrio por sí mismo. Nadie manejó el proceso desde un centro; cada participante reaccionó solo a la señal más cercana. Así funciona el tanteo multiplicativo: un mecanismo parecido al baile sincronizado de una bandada de pájaros sin líder.
