La lluvia predicha de Áridas se manifestó en una cámara seguida por aficionados de todo el mundo. El cometa Finlay arrojó polvo a gran velocidad y, entonces, débiles meteoros brillaron en el cielo. Un espectáculo inesperado, descubierto no con un telescopio, sino con la mirada atenta.
🎯 La lluvia de meteoros Áridas recibe su nombre de la constelación de Ara (el Altar), donde se encuentra su radiante: el punto del que parecen surgir los meteoros.