La luz cambia los vórtices magnéticos exprés

Original: "Plasmonic Spin Meron Lattices with Height-Sensitive Topology Evolution"
arXiv:2602.03042 · 2026-02-03 · CC BY 4.0 · 1 min
La iluminación altera el patrón de diminutos vórtices magnéticos en una superficie metálica.

Un haz de luz incide sobre una placa metálica con estructura cuadrada y en su superficie aparece un patrón de diminutos vórtices magnéticos, como ondas en el agua, pero congeladas y ordenadas. Estos vórtices se llaman skyrmiones y se comportan como peonzas que pueden girar en direcciones opuestas.

Un skyrmión es un vórtice magnético cientos de veces más pequeño que el grosor de un cabello humano.

Si se observa la placa muy de cerca, los vórtices se alinean en un patrón: parecen erizos con las púas hacia afuera. Pero al alejarse, el patrón cambia: ahora los vórtices recuerdan a caracoles en espiral. La transición entre estos dos patrones no es gradual, sino abrupta, como cambiar de marcha en un automóvil.

Se puede controlar este cambio simplemente variando la altura desde la que se observa la superficie. Esto abre el camino a dispositivos donde la información se escribe no con corriente eléctrica, sino con luz, de forma rápida y sin calentamiento.

Un pulso de luz puede cambiar el patrón magnético en milmillonésimas de segundo.

Los skyrmiones deben su nombre al físico británico Tony Skyrme, quien en la década de 1960 los concibió como un modelo matemático para describir partículas nucleares.

Científicos
James Clerk MaxwellAlbert EinsteinRobert H. DickeJosef LenseWilliam UnruhEdward Witten
Conceptos
skyrmión