El calor en materiales laminares delgados se disipa mal, como una multitud en un pasillo estrecho. En el cristal de ReS2, las capas se apilan unas sobre otras y el calor puede atravesarlas. Los científicos midieron qué tan rápido ocurre esto y encontraron algo inesperado: si las capas están alineadas una sobre otra, el calor fluye casi el doble de rápido que si están desplazadas.
El orden de apilamiento actúa como un filtro: con capas alineadas, las vibraciones atómicas duran más y transportan más calor. Es como una fila de soldados marchando al paso: menos empujones, avance más rápido. Cuando las capas están desplazadas, la formación se rompe y el calor se dispersa.
Ahora los ingenieros pueden controlar el calentamiento en la electrónica delgada simplemente cambiando el orden de apilamiento de las capas. Es como elegir qué tan ancho hacer el pasillo para el calor.
En ReS2, el calor atraviesa las capas casi como por un pasillo recto: los fonones recorren cientos de nanómetros sin chocar.