Una cuerda de guitarra está tensa entre dos espejos. Un haz de luz rebota entre ellos, reflejándose de un lado a otro, y la cuerda vibra con cada roce. A veces la luz pierde energía — la cuerda se la queda y la disipa en calor, como un sonido que se apaga. Otras veces la cuerda cambia el tono de la propia luz, desplazando su color, pero casi sin atenuarla.
En el nuevo trabajo, los físicos construyeron un dispositivo donde estos dos efectos — la pérdida de energía y el desplazamiento de color — se pueden mezclar suavemente. Basta con mover la cuerda respecto al punto de luz. Los científicos usaron hilos finísimos de distintos materiales y variaron su diámetro. Cuando la cuerda está en el centro mismo del haz, domina la pérdida de energía. Si se desplaza hacia el borde, empieza a predominar el desplazamiento de color.
Ese truco no es solo un juego. Permite investigar en el mismo montaje tanto las limitaciones cuánticas de la precisión de las mediciones como los estados exóticos en los que un objeto masivo, como una cuerda, se comporta según las leyes del micromundo. Antes, para cada régimen se construía un aparato distinto; ahora basta con desplazar la cuerda una fracción de milímetro. Un mismo instrumento musical puede convertirse a voluntad en violín o en tambor.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2606.10318
We demonstrate an optomechanical system with tunable dissipative and dispersive couplings using a Fabry-Perot cavity and a string mechanical resonator. By varying the diameter and material of the mechanical resonator, and the relative location between the mechanical resonator and the cavity, the relative strengths of dissipative and dispersive coupling could be tuned continuously from dissipation-dominated regime to dispersion-dominated regime. In our experiments, the dissipative-to-dispersive coupling ratios of 1.3 and 0.6 are achieved by using two different mechanical resonators, corresponding to a transition from dissipation-dominated to dispersion-dominated optomechanical system. Theoretically, the coupling ratio could be tuned from 25 to 0.02 by optimizing the mechanical resonator, spanning over three orders of magnitude. These two distinct coupling regimes are achieved with the same experimental platform. The capability to freely adjust the coupling ratio provides a versatile platform for exploring quantum effects of massive mechanical resonators and quantum-limited measurements.
En estos experimentos, la cuerda era decenas de veces más delgada que un cabello humano, y sus vibraciones se medían con precisión de milésimas de nanómetro — algo así como notar que la Torre Eiffel se elevara el grosor de una hoja de papel.
En la novela «Solaris» de Stanisław Lem, el océano del planeta reacciona a la presencia de los humanos cambiando sus propiedades físicas — algo parecido a cómo aquí la cuerda modifica su comportamiento según dónde cae la luz.