Catéter y mapa en un solo tubo ✎ exprés

Original: "A Mapping Sheath with Thermally Drawn Multi-Electrode Basket for Cardiac Electrophysiological Recording and Ablation Catheter Delivery"
arXiv:2606.29634 · 2026-06-28 · arXiv non-exclusive · análisis propio · 3 min
Ingenieros integran un sistema de navegación eléctrica directamente en la vaina de un catéter médico.

📄 Mostrando la versión "Simple" — "Popular" aún no está lista. Añádelo a favoritos para ayudar a priorizarla.

El corazón a veces pierde el ritmo, como una orquesta en la que los violines de pronto empiezan a tocar cada uno por su cuenta. En estos casos, los cardiólogos buscan las zonas "desafinadas" leyendo las señales eléctricas del corazón y las cauterizan de forma puntual con una sonda fina: el catéter. Pero hay una incomodidad: el instrumento para escuchar (el mapa eléctrico) y el instrumento para cauterizar son dos catéteres distintos, y hay que introducirlos uno tras otro en el corazón a través de los vasos. Movimientos de más, tiempo de más.

Un grupo de investigadores decidió combinar ambos dispositivos en uno solo. Partieron de un tubo hueco (en inglés, sheath: una especie de funda conductora por la que se introducen los catéteres) y lo equiparon con su propio sistema de registro de señales eléctricas. En la punta del tubo, mediante el método de estirado en caliente (como se estira la fibra de vidrio finísima), formaron varios pétalos flexibles con electrodos. Plegados, los pétalos quedan pegados al tubo y pasan fácilmente por los vasos; cuando la punta llega al corazón, se abren en forma de cesta. Esa "cesta" se adhiere a la pared cardíaca y registra el mapa eléctrico: voltaje y tiempo de activación en distintos puntos. Y a través del centro hueco del tubo se puede pasar de inmediato el catéter terapéutico para cauterizar.

El estirado en caliente permite fabricar pétalos electródicos más finos que un cabello humano, manteniendo la resistencia mecánica.

El dispositivo se probó en varias etapas. Primero, en un banco de ensayo se comprobó que los pétalos soportan las curvaturas y no se rompen al moverse por el interior de los vasos, y que los electrodos captan las señales con claridad. Luego se probó en un modelo de plástico de la aurícula izquierda lleno de un líquido que simula la sangre. Después, en un corazón de cerdo aislado que latía en un aparato de Langendorff (un dispositivo que mantiene el corazón funcionando fuera del organismo). Finalmente, se realizó una intervención en cerdos vivos: se introdujo el tubo por la vena femoral, se guió hasta el corazón con rayos X, se abrió la cesta, se registraron los mapas eléctricos y se construyeron mapas de voltaje y activación. Todo funcionó.

Todo el procedimiento, desde la introducción hasta obtener el mapa, lleva minutos, no decenas de minutos como cuando se cambian los catéteres.

Ahora los médicos disponen de un instrumento "dos en uno": una vaina de mapeo que además transporta el catéter terapéutico. Menos movimientos, menos riesgo de complicaciones y una operación más rápida. Y la tecnología de estirado en caliente abre el camino a la producción en masa de estos dispositivos, porque permite crear formas miniaturizadas complejas de forma rápida y económica. La orquesta del corazón vuelve a sonar afinada, y al director ahora le basta una sola batuta.

El corazón del cerdo es muy similar en tamaño y anatomía al humano, por eso se usa a menudo para probar nuevos instrumentos cardiológicos.

Científicos
Satyendra Nath BoseAlbert Einstein
Conceptos
electrocardiograma matriz de microelectrodos electroencefalografía escáner médico grabado sensor portátil imagen acústica médica análisis fotográfico del cuerpo tomografía por emisión de positrones