Un agujero negro primordial de masa asteroide (~$10^{-16}$ M_⊙) tendría un radio menor que un protón, pero podría pesar como una montaña. Si estos objetos constituyen la materia oscura, varios de ellos atravesarían a cada persona anualmente, como invisibles mensajeros del Big Bang.
En la novela «Visión ciega» de Peter Watts, los agujeros negros primordiales no son un mero telón de fondo, sino la clave de anomalías gravitacionales de las que depende el destino de la misión.