
Todo comenzó con la invención del láser en 1960 por Charles Townes y sus colegas. El láser proporcionó un flujo puro de fotones idénticos, lo que permitió realizar experimentos con una sola partícula. Más tarde, Alain Aspect en la década de 1980 demostró la realidad del entrelazamiento cuántico de fotones.
Imagina que disparas con una pistola de luz balas individuales: fotones. Al impactar en un cristal especial, una bala a veces se divide en dos entrelazadas más pequeñas. Si envías una a un amigo y te quedas con la otra, al medir la tuya sabrás instantáneamente lo que recibió tu amigo, incluso sin llamarlo. Así funciona la comunicación cuántica.