
El efecto se manifiesta en experimentos con fuentes de fotones individuales. Por ejemplo, si se dirigen dos fotones de tales fuentes a un divisor de haz (espejo semitransparente), los detectores en las salidas nunca se activarán simultáneamente cuando los fotones son perfectamente idénticos. Esto se utiliza para comprobar el grado de indistinguibilidad de los fotones y en comunicaciones cuánticas para garantizar la seguridad.