Lance una gota de gel viscoso sobre una hoja de loto: no se esparcirá, sino que saltará hacia arriba, estirando una cola e inflando un globito. El secreto está en los microhoyos de la superficie y la elasticidad del líquido, que evita que se rompa. Este descubrimiento mejorará las telas hidrofóbicas y las impresoras de chorro de tinta.
🎯 La hoja de loto se mantiene seca gracias a microscópicas protuberancias con una capa cerosa: este es el efecto loto. Los científicos copian estas estructuras para crear recubrimientos superhidrofóbicos.
🎬 La gota elástica recuerda al metal líquido T-1000 de «Terminator 2»: también es capaz de cambiar de forma y recuperarse sin romperse.