Unos científicos chinos han creado una computadora cuántica de nueva generación que resuelve un problema complicado usando luz. Si la supercomputadora más potente se encargara de este cálculo, necesitaría miles de millones de veces más tiempo del que existe el Universo. Jiuzhang 4.0 lo consigue en una fracción de segundo. Es como encontrar el camino en un laberinto donde todas las paredes desaparecen a la orden. ¿Qué más nos revelará esta tecnología?
La clásica tabla de Galton con clavijas y bolas genera un patrón a partir del azar. En la versión cuántica —Jiuzhang 4.0— las bolas son reemplazadas por fotones. Estos recorren un intrincado entramado de 8176 caminos de guías de luz, y la fotometría (el conteo preciso de destellos) captura el dibujo final. El chip se mantiene a una temperatura inferior a la del espacio interestelar, suprimiendo el ruido térmico.
Según el modelo estándar, cada partícula de luz toma todos los caminos a la vez —como una bola que se dispersa instantáneamente por toda la tabla. Un superordenador común explora combinaciones mayores que el número de átomos en el Universo, lo que llevaría 10⁴² años. Jiuzhang da la respuesta en 25,6 microsegundos. Los ingenieros utilizaron luz «comprimida» que eliminó el ruido, y el azar se convirtió en potencia de cálculo —así como la entropía que en otros sistemas genera desorden, aquí produce orden. El término «supremacía cuántica» fue propuesto por John Preskill. Este avance acerca las computadoras fotónicas capaces de diseñar moléculas para fármacos.
🎯 Si el superordenador El Capitan hubiera empezado a calcular en el momento del Big Bang, hoy no habría completado una fracción de lo que Jiuzhang 4.0 hace en 25 microsegundos.
🎬 Cálculos instantáneos, como en «Star Trek», pero en un chip real de laboratorio.