
El modelo fue creado por muchos científicos en la segunda mitad del siglo XX. Sus predicciones se confirmaron una y otra vez experimentalmente: en 1983 se descubrieron los bosones W y Z, en 1995 el quark top, y en 2012 el bosón de Higgs en el CERN.
La interacción ocurre mediante intercambio: dos electrones se repelen emitiendo y absorbiendo fotones. Los quarks son retenidos por gluones. El campo de Higgs, que impregna todo el Universo, frena algunas partículas, creando el efecto de masa, como moverse a través de una miel espesa.