
El concepto de entropía fue introducido por Rudolf Clausius en 1865, generalizando la segunda ley de la termodinámica. Ludwig Boltzmann dio una interpretación estadística: la entropía está relacionada con el número de formas en que pueden organizarse las partículas. James Maxwell propuso el experimento mental del 'demonio' que ordena moléculas, lo que profundizó la comprensión de la relación entre entropía e información. En el siglo XX, Jacob Bekenstein y Stephen Hawking descubrieron que los agujeros negros poseen una enorme entropía relacionada con su área.
A nivel microscópico, la entropía aumenta porque hay muchos más estados de desorden que de orden. Lanza un puñado de monedas: casi nunca todas caerán de cara, porque hay muchísimas más maneras de que estén mezcladas. Del mismo modo, las moléculas de gas tienden a ocupar todo el volumen: ese es el estado más probable y de mayor entropía.