El agua cálida del océano Pacífico se desplaza ora hacia las costas de Sudamérica, ora hacia Indonesia. Este fenómeno se llama El Niño y afecta el clima de todo el planeta. Los científicos lo describen con ecuaciones, pero resolverlas es muy difícil. Entonces los matemáticos idearon una simplificación: representaron el océano como un péndulo que se empuja al ritmo de las estaciones, y dentro del péndulo hay un interruptor que se activa con retraso.
Ese péndulo se pudo resolver con exactitud. Resultó que realiza oscilaciones periódicas, y se puede calcular bajo qué condiciones esas oscilaciones son estables. Si el forzamiento estacional es fuerte, las oscilaciones son estables; si es débil, se desajustan. La comparación con el modelo complejo original mostró que el péndulo simple se comporta casi igual.
Ahora este péndulo con interruptor se puede usar como referencia para verificar modelos climáticos complejos. Ayuda a entender por qué El Niño a veces llega con regularidad y a veces pierde el ritmo.
El modelo GZT fue propuesto en 2008 y lleva el nombre de tres científicos: Michael Ghil, Ilya Zaliapin y Michael Thompson. Se ha convertido en uno de los modelos conceptuales más estudiados de ENOS debido a su simplicidad y su capacidad para reproducir las características clave del fenómeno.