
Una representación matemática del sistema climático de la Tierra utilizada para la simulación y la predicción.Un modelo climático es una representación matemática del sistema climático de la Tierra, construido a partir de ecuaciones que describen la física, la química y la biología de la atmósfera, los océanos, la tierra y el hielo. Estos modelos simulan cómo fluyen la energía, la humedad y el momento a través del sistema, lo que permite a los científicos estudiar climas pasados, comprender las condiciones actuales y proyectar cambios futuros. Son la herramienta principal para atribuir los cambios observados a la actividad humana y para estimar el rango de calentamiento posible bajo diferentes escenarios de emisiones.
Los primeros modelos de circulación general surgieron en las décadas de 1950 y 1960, impulsados por Syukuro Manabe y otros en el Laboratorio de Dinámica de Fluidos Geofísicos de la NOAA. El trabajo temprano de Manabe sobre el equilibrio radiativo-convectivo sentó las bases para la modelización climática moderna, lo que le valió una parte del Premio Nobel de Física en 2021.
El modelo divide el planeta en una cuadrícula tridimensional de celdas. Para cada celda, resuelve ecuaciones de conservación de masa, energía y momento, junto con la transferencia radiativa y la microfísica de nubes. La resolución de la cuadrícula está limitada por la potencia de cálculo, por lo que los procesos más pequeños que una celda—como nubes individuales o turbulencias—se representan mediante parametrizaciones, que son aproximaciones estadísticas simplificadas. Los avances recientes incluyen el acoplamiento de redes neuronales para mejorar la representación de nubes y el uso de asimilación de datos para combinar la salida del modelo con observaciones.
Los modelos climáticos sustentan los informes de evaluación del IPCC, guían las políticas nacionales de adaptación y mitigación, y se utilizan para la predicción meteorológica estacional y la atribución de eventos extremos como olas de calor e inundaciones.
El primer modelo climático que incluyó un océano realista se ejecutó en una computadora con menos potencia de procesamiento que un teléfono inteligente moderno.
















