Los neutrinos son partículas casi esquivas: atraviesan planetas sin percatarse de los átomos. Por eso cada captura es un golpe de suerte. Hace poco, el detector submarino KM3NeT atrapó un neutrino con una energía millones de veces mayor que la que producen los aceleradores más potentes de la Tierra. Un nuevo estudio sugiere que no es un visitante de una galaxia lejana, sino un mensaje del Universo temprano. La partícula nació cuando el cosmos tenía solo 380 000 años, justo después de volverse transparente.
Esto explica el silencio de otros observatorios: el mensaje solo se escucha en una energía. En su viaje hacia nosotros, el neutrino chocó con otros neutrinos y su energía cambió. Esos encuentros podrían haber dejado una huella en la radiación cósmica de fondo, el resplandor del Big Bang, estirado por la expansión del Universo.
Si la teoría es correcta, este mensaje solitario nos permitirá asomarnos a la era de los primeros átomos, e incluso más atrás.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2604.18677
High energy neutrinos can be injected in the early Universe from the decay or annihilation of long lived primordial relics. We analyse the possibility that the ultrahigh energy neutrino event recently observed by the KM3NeT neutrino telescope could have such an origin. This possibility has the advantage of leading to a sharp spectral feature in a way that the neutrino flux can be small at all energies except at the KM3NeT event energy. Thus, along this scenario the tension with null results from other experiments is reduced with respect to the usual power law case analysed by the KM3NeT and IceCube experiments. At such energies and for an emission around the recombination time, interactions of these neutrinos with background neutrinos prove to be relevant and must be determined from the development of a dedicated code. These interactions, as well as final state radiation processes, modify the spectrum. Interestingly, it turns out that the scenario can also leave an imprint in the CMB that could be probed in the near future. Interestingly too, this scenario does not predict an associated $$\gamma$$-ray flux beyond observation. All in all we do find that the high energy neutrino could be a primordial high energy neutrino, provided it has been produced around the recombination time or later.
Cada segundo, billones de neutrinos solares atraviesan tu cuerpo sin causar el menor daño.
Como en «2001: Una odisea del espacio» de Arthur C. Clarke, donde una señal misteriosa llega desde un pasado inimaginable.