
En los años 1920, el sacerdote y físico belga Georges Lemaître fue el primero en sugerir que el universo se expandía desde un punto inicial. En 1929, Edwin Hubble lo confirmó al descubrir la recesión de las galaxias.
Imagina que horneas pan con pasas. La masa sube y las pasas se alejan unas de otras. Cuanto más lejos está una pasa, más rápido se aleja. Así son las galaxias: la expansión del espacio las empuja y vemos el corrimiento al rojo de su luz.