Un chip de luz programable con 128 pistas para fotones funciona como una máquina cuántica para el sorteo de números aleatorios. El calor redirige las partículas de luz a través de un laberinto tridimensional, generando combinaciones que están fuera del alcance de las computadoras clásicas. Este es un paso hacia la comunicación segura.
🎯 El muestreo de bosones se asemeja al pinball, donde incluso conociendo todos los ajustes, no se puede predecir la posición final de las bolas: ni una sola supercomputadora puede con esta tarea.
🎬 Si en el cine las computadoras cuánticas descifran códigos, el chip Qolossus 3D, por el contrario, crea una aleatoriedad que ningún pirata informático puede romper.