En el sistema KH 15D, dos estrellas jóvenes orbitan alrededor de un centro común, y entre ellas y nosotros se extiende un enorme disco de polvo, como un telón que a veces oculta las estrellas y a veces las deja entrever. Durante setenta y cinco años, los astrónomos han seguido este «teatro de sombras»: a veces la luz casi se apagaba, a veces volvía a brillar con fuerza. Ahora, al combinar los registros antiguos con las observaciones recientes de 2022–2025, los científicos han visto que el telón ha dejado de agitarse: las grandes variaciones de brillo han terminado.
Los eclipses en KH 15D ocurren cuando las estrellas se ocultan por turnos detrás del disco de polvo. Antes, una estrella podía quedar completamente oculta y el sistema se atenuaba decenas de veces. Ahora, ambas estrellas son visibles casi siempre y su luz combinada es más estable. Los astrónomos incluso han ajustado el «reloj» del sistema: una vuelta de las estrellas alrededor de la otra tarda 48,365 días, con una precisión de cinco milésimas de día. Este ritmo no se ha desviado en tres cuartos de siglo.
Lo más interesante es el propio disco de polvo. Su borde no es uniforme, sino como el borde deshilachado de una cortina: hay zonas transparentes y densos cúmulos. Cuando una estrella pasa detrás de uno de estos cúmulos, la luz se atenúa de manera desigual, como a través del humo. Los científicos han notado que el borde posterior del disco es más transparente que el anterior, como si el telón fuera más fino por un lado. En estos cúmulos, posiblemente, nacen planetas, y las observaciones de los eclipses permiten asomarse al propio proceso de su formación.
Ahora que los brillantes eclipses han terminado, el sistema se ha vuelto más tranquilo, pero no menos valioso. Cada paso de una estrella detrás del borde semitransparente del disco es una oportunidad para medir de qué está compuesto el futuro sistema planetario. El telón de polvo ya no ofrece grandes espectáculos, pero sigue contando su historia a quienes saben escuchar.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2608.10142v1
The binary T Tauri system, KH 15D, is poised to provide unprecedented detail of gas and ices located between $$\sim$$3-5 AU of its circumbinary disk over the next few years. We analyze for the first time a complete set of ground-based time series photometry of the KH 15D system for which the 2022 October - 2025 April data have never been presented. By combining the latest $$I$$-band data with historical measurements, we show that the era of large amplitude photometric variability has ended. We define a revised photometric period of $$P$$ = 48.365 $$\pm$$ 0.005 days, which accurately phases data over a time span of seventy-five years. We adopt magnitudes and colors for the stars that define the epochs when either star A (1995-2008) or star B (2010-2012) is the primary source of the out-of-eclipse brightness of the system. We determine for the first time the effective optical depth for the system between 2002 and 2025 assuming gray extinction. The current out-of-eclipse system color is consistent with a combination of the light from both stars, supporting the previously suggested model in which the trailing edge of the circumbinary disk is more transparent than the leading edge. We continue to see evidence for ``clumps'' and variable transparency along ingress and egress when the stars are probing the occulting material and suggest that observations made during these phases should permit studies of the physical and chemical nature of the planet-forming zone with the circumbinary disk.
El período orbital de las estrellas en KH 15D se ha precisado a 48,365 días, lo que es más exacto que la duración del año terrestre conocida por los astrónomos del siglo XIX.