Un río tiene un cauce principal y arroyos laterales. La posición social de una persona es el cauce, y sus hábitos y su salud son los arroyos. Los científicos rastrearon qué arroyos aceleran más el envejecimiento del cerebro en quienes tienen bajos ingresos, poca educación o viven en barrios pobres.
Tomaron imágenes del cerebro de 36 878 personas y pidieron a un ordenador que adivinara la edad a partir de esas imágenes. Después compararon la edad adivinada con la real. En las personas con bajos ingresos, el cerebro parecía en promedio cuatro meses más viejo que en las acomodadas. Es como si el río corriera un poco más rápido.
El azúcar en sangre y la presión arterial también resultaron ser arroyos importantes. El alcohol, en cambio, se comportó de forma extraña: en unos parecía frenar el envejecimiento y en otros lo aceleraba. Esto significa que los ingresos, la educación y el barrio no pueden considerarse una misma cosa. Ahora está claro que bloquear el arroyo principal, el tabaquismo, es lo más fácil, y eso puede ayudar a reducir la brecha en la salud del cerebro.
La brecha de edad cerebral media de los participantes fue de unos 3,4 años según las imágenes ponderadas en T1, una cifra comparable al efecto de una década de tabaquismo.
No publicado en arXiv. Aquí están su página, el PDF y la formalización: puede comprobarlo usted mismo, no solo leer nuestro análisis.