Resulta que las estrellas jóvenes no solo calientan sus cunas, sino que también emiten rayos gamma. Esto sucede cuando sus chorros, como si fueran mangueras, golpean las nubes de gas y polvo. Ahora, a través del polvo, podemos observar los procesos ocultos del nacimiento de planetas.
arXiv:2606.19445 · 2026-06-17