
La fórmula de Rydberg es la base de toda la espectroscopía atómica. Con ella se identifican elementos en estrellas y en el medio interestelar: la posición de las líneas del hidrógeno en el espectro de una galaxia indica su corrimiento al rojo y su distancia. En plasmas de laboratorio, las líneas del hidrógeno permiten determinar temperatura y densidad. Incluso las lámparas fluorescentes comunes y los letreros de neón brillan gracias a transiciones electrónicas similares, solo que en átomos más complejos. Para iones hidrogenoides (He⁺, Li²⁺), la fórmula se modifica ligeramente reemplazando R_H por R_M = R_∞ / (1 + m_e/M), pero la estructura sigue siendo la misma.