El chip cuántico produjo en dos horas un resultado que a las supercomputadoras más potentes les llevaría años replicar. No es magia, es interferencia cuántica: las respuestas correctas se amplifican y las incorrectas se cancelan mutuamente. Estos circuitos podrían ser la base de un cifrado a prueba de hackers del futuro.
🎯 El circuito más complejo incluía 2000 operaciones, como una orquesta de 2000 instrumentos tocando al unísono.