Parecería que estrellarse a 6 km/s contra un peñasco de 160 metros y alterar ligeramente su órbita ya es un éxito. Pero los astrónomos fueron más allá: notaron que el asteroide principal, Didymos, comenzó a girar más lento en fracciones de segundo. El impacto cambió su forma, volviéndolo más achatado. Como un patinador que extiende los brazos para frenar su giro. Ahora lo sabemos: un 'empujón' espacial no solo puede desviar un objeto peligroso, sino también alterar inesperadamente su propio movimiento.
🎯 La órbita de Dimorphos alrededor de Didymos se redujo en 37 minutos: de 11,9 a 11,23 horas.
🎬 Si en 'Armageddon' el asteroide se destruye con una bomba atómica, DART simplemente embistió su objetivo, y eso bastó para cambiar no solo la órbita, sino también la rotación.