El asteroide Didymos redujo su rotación después de que la sonda DART chocara contra su luna Dimorphos. La razón: el impacto aplanó a Didymos y lo ensanchó en su ecuador, como un patinador que extiende los brazos. Esa 'extensión' sumó 0,18 segundos a cada giro, menos de un instante, pero los astrónomos lo detectaron gracias a 20 años de observaciones. Rastrearon cómo cambia el brillo del sistema cuando un asteroide eclipsa al otro — tránsitos — y captaron el minúsculo alargamiento del día mediante mediciones de brillo. Es la primera prueba de que un ariete cinético no solo puede desviar un asteroide, sino también cambiar su forma y rotación a largo plazo. Y lo más sorprendente: el propio Dimorphos, tras el impacto, empezó a orbitar Didymos 37 minutos más rápido. Vayas donde vayas, todo son sorpresas.
🎯 La órbita de Dimorphos alrededor de Didymos se redujo en 37 minutos: de 11,9 a 11,23 horas.
🎬 Si en 'Armageddon' el asteroide se destruye con una bomba atómica, DART simplemente embistió su objetivo, y eso bastó para cambiar no solo la órbita, sino también la rotación.