Se propone un nuevo método independiente para restringir la «carrera» del índice espectral escalar de las fluctuaciones primordiales de densidad. El método se basa en el análisis de la rotación coherente de galaxias en los vacíos cósmicos, que se manifiesta como una asimetría del corrimiento al rojo a ambos lados de la proyección del eje de rotación del vacío. A partir de simulaciones numéricas AbacusSummit se construye un modelo no paramétrico de la distribución de la asimetría del corrimiento al rojo, que resulta casi universal para una amplia clase de cosmologías, incluyendo modelos dinámicos de energía oscura y ΛCDM con diferentes condiciones iniciales. Se demuestra que la universalidad se rompe solo cuando la «carrera» del índice espectral se desvía de cero: una «carrera» positiva conduce a una disminución de la asimetría, una negativa a un aumento. Teniendo en cuenta que los modelos inflacionarios no estándar predicen una «carrera» no nula, y que la asimetría de los vacíos es una cantidad observable, el método abre un nuevo camino para comprender el mecanismo de la inflación.
En las regiones casi vacías del cosmos, las galaxias giran armoniosamente, como bailarines de una misma compañía. Esta danza crea una diferencia en la luz desde lados opuestos: de un lado estiramiento, del otro compresión. Este desplazamiento óptico se ha convertido en una sonda de los primeros instantes después del Big Bang.
Sorprendentemente, la danza apenas depende de la expansión del Universo ni de la cambiante energía oscura. Solo se altera si la «grumosidad» de la ondulación primordial variaba con el tamaño — es decir, en una inflación no uniforme. Esta característica sutil, el corrimiento del índice espectral, se puede medir directamente observando miles de vacíos.
Este método podría confirmar la hipótesis de Alan Guth y, en el marco del modelo estándar, cerrar brechas. El vacío guarda la llave del comienzo: solo hay que leer la danza de las galaxias.
🎯 El vacío más estudiado, en la constelación de Bootes, se extiende por 330 millones de años luz, pero solo se han descubierto 60 galaxias en él, y todas giran al unísono.
🎬 Los escritores de ciencia ficción pueblan los vacíos cósmicos con fantasmas de civilizaciones muertas, pero la realidad resultó más interesante: es en estas «zonas muertas» donde se esconde la clave del nacimiento del Universo.