Se investigó el origen de la actividad pasada del núcleo de la galaxia GSN 069, fuente de erupciones cuasiperiódicas de rayos X (QPE). Mediante polarimetría y espectropolarimetría con VLT/FORS2 el 6 de septiembre de 2019, se detectó un aumento de la polarización óptica desde ~0% cerca del núcleo hasta ~1.5% en la periferia, lo que confirma la existencia de una región extendida de líneas de emisión (EELR). El incremento de la polarización apunta a un núcleo «apagado». La dirección de la polarización coincide con el eje de la emisión alargada en las líneas [OIII], [NII] y Hα, lo que corresponde a conos de polarización remanentes y sugiere la presencia de una estructura toroidal en el pasado. Los ecos de polarización óptica respaldan geométricamente el escenario de un núcleo activo extinto (AGN) como fuente de la EELR, aunque no se descarta por completo una mayor frecuencia de eventos de disrupción de marea (TDE).
En el corazón de cada galaxia duerme un agujero negro supermasivo. Cuando devora materia, sus alrededores arden — eso es un núcleo activo. ¿Cómo saber de destellos pasados si el agujero calla? La respuesta la da el eco de luz.
Como un eco en una sala vacía, donde los sonidos vagan después de que la fuente se calla, la radiación del núcleo apagado viaja por la galaxia. Los astrónomos la captaron midiendo la polarización — la dirección de las oscilaciones de las ondas de luz. En GSN 069, la polarización aumentaba al alejarse del centro, y casi desaparecía en el núcleo. Eso significa que la fuente de luz se apagó, pero los rayos reflejados aún llevan su historia.
El análisis conjunto de espectroscopía y fotometría mostró que el núcleo de GSN 069 no solo desgarraba estrellas errantes — brillaba estable, rodeado por una rosquilla de gas que dirigía la radiación. Lo más inesperado: el agujero negro se aquietó cuando en la Tierra ya existían civilizaciones antiguas. Su sueño actual es solo una breve pausa en una vida agitada.
🎯 El eco de luz desnuda eventos cósmicos con retraso, lo que nos convierte en testigos de un pasado lejano — como si viéramos una película filmada hace miles de años.