
El efecto está en todas partes: en el sonido, la sirena de una ambulancia cambia de tono; en la luz, las líneas espectrales de objetos lejanos se desplazan. En esto se basa la espectroscopia Doppler: midiendo el desplazamiento de las líneas se calcula la velocidad radial de estrellas o exoplanetas. También funciona en sónares, ecografías médicas, radares de tráfico e incluso en sensores de movimiento domésticos.