Los artículos científicos se publican más rápido de lo que las personas pueden leerlos y sistematizarlos. En el campo de las células solares de perovskita, la principal base de datos se quedó congelada en 2021, aunque la investigación avanza a todo ritmo. Ahora, PERLA ha venido al rescate: una base viva y autónoma que vigila por sí misma el flujo de publicaciones.
PERLA utiliza grandes modelos de lenguaje para extraer de los textos datos complejos sobre los dispositivos, y luego los verifica mediante reglas físicas. La precisión de la extracción supera el 90% y, a diferencia de los humanos, el sistema no sufre de inconsistencia en las evaluaciones. Es como un bibliotecario aplicado que no se cansa ni se equivoca por agotamiento.
Gracias a PERLA, las publicaciones estáticas se convierten en un recurso de conocimiento dinámico. Ahora los investigadores pueden apoyarse en datos actualizados y avanzar más rápido hacia nuevos descubrimientos. La base crece junto con la ciencia, sin quedarse atrás ni un solo día.
La precisión de extracción de datos de PERLA supera el 90%, comparable al trabajo de un experto experimentado, pero sin errores humanos ni fatiga.