Una célula solar que utiliza un compuesto con estructura de perovskita como capa absorbente de luz.Las células solares de perovskita son una clase de dispositivos fotovoltaicos que utilizan un material con una estructura cristalina específica —la estructura perovskita— como capa absorbente de luz. Esta estructura, que debe su nombre al mineral perovskita (titanato de calcio), permite que el material absorba eficientemente la luz solar en un amplio rango de longitudes de onda. Lo que hace tan emocionantes a estas células es su rápido aumento de eficiencia: en poco más de una década, las células de laboratorio han pasado de aproximadamente un 3% a más del 25% de eficiencia de conversión de potencia, rivalizando con la tecnología de silicio establecida.
La era moderna de las células solares de perovskita comenzó en 2009, cuando Tsutomu Miyasaka y sus colegas utilizaron un material de perovskita como sensibilizador en una célula solar sensibilizada por colorante, logrando una eficiencia del 3,8%. Trabajos posteriores de Nam-Gyu Park, Henry Snaith y otros mejoraron rápidamente la estabilidad y la eficiencia, estableciendo el campo.
La capa de perovskita absorbe fotones, excitando electrones desde la banda de valencia a la banda de conducción, creando pares electrón-hueco. Estas cargas son luego extraídas por capas de transporte adyacentes —una capa de transporte de electrones y una capa de transporte de huecos— y recolectadas en los electrodos para producir una corriente eléctrica. La alta tolerancia a defectos de la estructura cristalina y las largas longitudes de difusión de los portadores permiten una recolección eficiente de carga incluso en películas delgadas, lo cual es clave para su rendimiento.
Las células solares de perovskita se utilizan en investigación y fabricación piloto, a menudo en tándem con silicio para superar los límites de las uniones simples, y se están desarrollando para aplicaciones ligeras, flexibles y semitransparentes.
La estructura cristalina de la perovskita es tan versátil que la misma familia de materiales se utiliza en diodos emisores de luz, láseres e incluso detectores de radiación.




















