La energía oscura podría no haber existido desde el principio, sino 'despertarse' en un momento determinado, como un volcán tras la hibernación. Los científicos comprobaron esta idea con los datos cósmicos más recientes y descubrieron que, por ahora, no contradice las observaciones, aunque no resuelve todos los misterios. ¿Qué más podría esconder el Universo en su historia?
Se considera a la energía oscura una propiedad inherente del cosmos, activa desde los primeros instantes. Pero un nuevo modelo sugiere que se comportó como agua al borde de la ebullición: permaneció imperceptible durante mucho tiempo, y en un momento crítico comenzó a actuar de repente. Este escenario se conoce como 'activación tardía': hace unos 5-7 mil millones de años ocurrió un punto de inflexión y la expansión del Universo se aceleró.
Tres referencias ayudaron a comprobar la idea. La radiación de fondo cósmico —la luz enfriada del Big Bang— conservó la huella del Universo joven. Las explosiones de supernovas, como faros, permitieron medir distancias; precisamente ellas llevaron a Adam Riess al descubrimiento de la aceleración en los años 90. Los patrones de galaxias mostraron el ritmo de la expansión del Universo. Combinando estos datos, los científicos como que detectaron el momento en que el cosmos 'hirvió'.
Se descubrió algo inesperado:
Sin embargo, esto no resuelve el principal misterio cosmológico: la tensión de Hubble, es decir, la discrepancia en la velocidad de expansión medida por diferentes métodos. El enigma persiste, y su solución requerirá ideas aún más audaces.
🎯 Si la energía oscura hubiera 'despertado' demasiado pronto, un par de miles de millones de años después del Big Bang, las galaxias y estrellas que conocemos simplemente no se habrían formado: la expansión habría dispersado toda la materia.