El cirujano extirpa un tumor de mama, pero ¿cómo saber si no ha quedado ninguna célula enferma en el borde? Hoy en día, el tejido se envía al laboratorio y la respuesta tarda varios días. Si el borde no está limpio, se necesita una segunda operación. El nuevo método promete dar la respuesta directamente en el quirófano, mientras la paciente aún está en la mesa.
El dispositivo funciona como una "lámpara" de microondas: ilumina el trozo de tejido extirpado con radiación invisible, y un único píxel capta la señal reflejada. Debajo del tejido hay una placa de silicio que, bajo la acción de la luz, cambia su transparencia a las microondas. Esto permite escanear un área de 10 por 10 centímetros con un paso de solo un milímetro, como si pasaras el dedo por la superficie y sintieras cada irregularidad.
Los autores probaron el método en modelos de tumor de gelatina con diferentes contenidos de agua. El dispositivo encontró y midió incluso una capa fina de tejido enfermo de 2 milímetros de grosor, que es precisamente el límite que los cirujanos consideran peligroso. La simulación numérica mostró que el método no se ve afectado por las características individuales de los tejidos de diferentes pacientes.
Este escáner cabe en el quirófano y no requiere una configuración prolongada. Si las pruebas con tejidos reales confirman el resultado, las reoperaciones por bordes no limpios serán poco frecuentes.
La gelatina culinaria y la de los fantomas de tumor son casi lo mismo: imita muy bien los tejidos blandos en cuanto a contenido de agua y permeabilidad a las microondas.