
Radiación electromagnética con frecuencias típicamente entre 30 y 60 GHz en este contexto.Las microondas en este contexto son radiación electromagnética con frecuencias típicamente entre 30 y 60 GHz, una banda que es crucial tanto para las observaciones astrofísicas como para la tecnología cuántica. En astrofísica, este rango de frecuencias se utiliza para estudiar la radiación de fondo de microondas cósmico, las nubes moleculares y la emisión de diversas fuentes celestes. En computación cuántica, las microondas son las señales de control que manipulan los qubits superconductores, impulsando transiciones entre sus niveles de energía.
El uso de microondas en computación cuántica se remonta a principios de los años 2000 con el desarrollo de los qubits superconductores, mientras que su aplicación astronómica comenzó con el descubrimiento del fondo cósmico de microondas en 1965.
Los fotones de microondas portan energía que coincide con la separación energética entre los estados del qubit (típicamente unos pocos gigahercios). Al aplicar pulsos de microondas resonantes, los investigadores pueden rotar el estado del qubit en la esfera de Bloch. En astrofísica, los detectores de microondas miden la débil radiación térmica de fuentes cósmicas, revelando su temperatura, composición y movimiento mediante desplazamientos Doppler.
Las microondas se utilizan en procesadores cuánticos superconductores para operaciones de compuerta y lectura, y en radiotelescopios para mapear las emisiones de microondas del universo.
El fondo cósmico de microondas, un tenue resplandor de microondas proveniente del Big Bang, tiene una frecuencia pico alrededor de 160 GHz, pero los observatorios terrestres a menudo observan a frecuencias más bajas para evitar la absorción por el vapor de agua atmosférico.









