El clasificador de fuentes DSC, basado en datos del telescopio Gaia, distingue cuásares (los núcleos activos más brillantes de las galaxias), galaxias y estrellas. Para objetos brillantes, la completitud supera el 88% y la pureza ronda el 96%. En objetos tenues, los valores son menores, pero añadir fotometría infrarroja de CatWISE2020 eleva la completitud entre 9 y 29 puntos porcentuales, con una ligera caída en la pureza. Como resultado, la versión que prioriza la pureza encuentra alrededor de 2 millones de cuásares y 1.3 millones de galaxias con pocos falsos positivos.
El telescopio Gaia funciona como un tamiz cósmico. Mide datos fotométricos (brillo en diferentes colores) y espectros (descomposición lumínica en arcoíris). Una red neuronal está entrenada para distinguir patrones: cuáles pertenecen a estrellas y cuáles a galaxias. Para objetos brillantes, la precisión supera el 96%.
Pero las fuentes tenues y lejanas, como granos de arena, se cuelan por el tamiz. Aquí entra el telescopio infrarrojo CatWISE2020: ve la radiación térmica que atraviesa incluso las nubes de polvo. Actúa como un tamiz con agujeros más finos, permitiendo capturar casi un tercio más de quásares y galaxias ocultas. Como resultado, el catálogo Gaia DR4 se enriqueció con tres millones de candidatos a quásares y dos millones de galaxias, aunque entre las fuentes débiles puede haber falsas detecciones.
Este censo cósmico ayuda a entender cómo evoluciona el Universo en sus rincones más lejanos.
🎯 Un quásar es el núcleo incandescente de una galaxia lejana, donde un agujero negro supermasivo devora materia emitiendo más luz que todas las estrellas de la galaxia juntas.