La materia oscura es el armazón invisible que sostiene a las galaxias. Pero, ¿cómo apareció exactamente? La respuesta estándar es que las partículas de materia oscura dejaron de colisionar y se "congelaron" en la cantidad que vemos hoy. Sin embargo, hay un camino más astuto: el UFO, o congelamiento ultrarrápido.
Aquí todo se parece a un café que se enfría y se vuelve a calentar mientras lo llevan por un pasillo frío. En el cuadro habitual, la materia oscura se congela a una temperatura aproximadamente diez veces menor que su propia masa. Pero en el escenario UFO, la temperatura del universo se comportó de manera inusual: no cayó suavemente, sino a saltos, como si un radiador se encendiera y se apagara. Debido a esto, las partículas no solo podían congelarse, sino también volver a nacer, como si se echara agua hirviendo al café.
Los autores generalizaron este mecanismo a cualquier ritmo de enfriamiento posible. Resultó que, dependiendo de la rapidez con que se expandió el universo después del Big Bang, la materia oscura podría ser tanto muy ligera como superpesada, hasta 10 millones de masas de protón. Y si al principio la gravedad misma creaba partículas desde el vacío, las restricciones habituales casi desaparecen. Este escenario se denominó GUFO: congelamiento ultrarrápido potenciado gravitacionalmente.
Este enfoque conecta las propiedades de la materia oscura con lo que sucedió en los primeros instantes después del Big Bang. Si futuras observaciones apuntan a partículas superpesadas, el GUFO podría convertirse en la explicación principal.
En el escenario GUFO, la materia oscura puede ser tan pesada que una partícula pesa como 10 millones de protones, aproximadamente como una mota de polvo diminuta, pero absolutamente invisible.
En la novela "Luz de otros tiempos" de Peter Watts, la materia invisible resulta ser una forma de inteligencia alienígena oculta a la vista, pero aquí quizás fue creada por la propia gravedad.