Una neurona se parece a un instrumento musical complejo. Para entender cómo responderá al tacto, antes había que conectarse directamente a cada cuerda: un procedimiento delicado, lento y solo posible en células individuales. Las matrices de microelectrodos (rejillas de cientos de sensores) escuchan a toda la orquesta a la vez, pero descifrar qué instrumento suena en el rumor general no se lograba durante mucho tiempo.
Un grupo de investigadores ha creado un "traductor" que, a partir de un breve registro de esa matriz, ajusta una copia virtual de la neurona: el modelo de Hodgkin-Huxley. Para probarlo, usaron la retina de un macaco y una matriz de 512 electrodos con una separación de 30 micrómetros. El modelo, entrenado en solo unos minutos, predijo la respuesta a nuevos estímulos con una precisión del 90,6%.
Este enfoque sustituye la larga búsqueda de configuraciones. En lugar de probar a ciegas decenas de opciones de estimulación, el médico o investigador obtiene una predicción lista. Es como sintonizar una radio: en vez de girar lentamente la perilla, introduces la frecuencia directamente y escuchas una señal clara.
En el futuro, este método ayudará a ajustar con mayor precisión los neuroimplantes, dispositivos que restauran la visión o la audición. En lugar de pruebas agotadoras con el paciente, se podrá calcular rápidamente el patrón de estimulación óptimo para cada electrodo.
La matriz de 512 electrodos utilizada en el experimento tiene una separación de 30 micrómetros, aproximadamente la mitad del grosor de un cabello humano.