Una señal externa o cambio que desencadena una respuesta en un sistema.Un estímulo es cualquier señal externa o cambio en el entorno que desencadena una respuesta en un sistema biológico o físico. Es la entrada fundamental que impulsa la adaptación, el aprendizaje y el comportamiento dinámico, desde la activación de una neurona hasta la propagación de una onda química. En física y en la ciencia de sistemas complejos, los estímulos no solo se estudian como desencadenantes, sino como perturbaciones que pueden llevar a un sistema a nuevos regímenes, como empujarlo hacia la inestabilidad o inducir su autoorganización.
El concepto de estímulo-respuesta se formalizó en fisiología en el siglo XIX, notablemente por Iván Pávlov y más tarde por los conductistas, pero su aplicación a sistemas físicos es más reciente, surgiendo con la ciencia de la complejidad a finales del siglo XX.
El mecanismo depende del sistema. En contextos neuronales o biológicos, un estímulo supera un umbral para iniciar un potencial de acción o un cambio de comportamiento. En sistemas físicos, un estímulo (como una fuerza repentina o un cambio de temperatura) altera el paisaje energético, haciendo que el sistema transite entre estados. Los estímulos repetidos pueden provocar habituación, donde la respuesta disminuye, o resonancia, donde el sistema amplifica la entrada.
Los estímulos son fundamentales para diseñar sensores, materiales adaptativos e interfaces neuronales, así como para comprender cómo los sistemas responden a perturbaciones en ingeniería y en ciencias del clima.
En algunos sistemas químicos, un solo estímulo puede desencadenar una onda viajera que persiste mucho después de que el estímulo se haya retirado, como se observa en la reacción de Belousov-Zhabotinsky.












