El ruido en los ordenadores cuánticos acelera inesperadamente la preparación de estados térmicos. Como agitar un vaso con azúcar, obliga al sistema a alcanzar el caos total más rápido. El descubrimiento permite usar ya mismo las máquinas cuánticas imperfectas para tareas prácticas.
arXiv:2512.14842 · 2025-12-16