
En la vida cotidiana: en los auriculares se oye un leve zumbido incluso sin señal; es el ruido térmico de los electrones en los cables, predicho por el teorema. Cuanto mayor es la resistencia del altavoz, más fuerte es el silbido. Por eso, los equipos de audio sensibles se fabrican con materiales de baja resistencia o se enfrían.