En los primeros instantes tras el Big Bang, el Universo se expandió a una velocidad enorme. Si la expansión se interrumpía brevemente, generaba potentes ondas gravitacionales. Los futuros detectores en la Tierra podrán captarlas, abriendo una ventana a una época oculta para cualquier telescopio.
arXiv:2601.09834v1 · 2026-01-14