
El primer algoritmo cuántico fue ideado por David Deutsch en 1985, mostrando que un ordenador cuántico puede resolver problemas de manera más eficiente que uno clásico.
Los cúbits se entrelazan de manera que el cambio en uno afecta instantáneamente al otro, incluso a distancia. El algoritmo procesa la superposición de todos los números de entrada simultáneamente, como si calculara en un número infinito de calculadoras en paralelo. Al final, la medición recoge el resultado, como si de un coro de voces se extrajera el sonido deseado.