
La idea de la computación cuántica surgió en los años 80: Richard Feynman comprendió que los sistemas cuánticos son difíciles de simular en ordenadores convencionales, y David Deutsch construyó el primer modelo de una máquina cuántica universal.
Un cúbit es, por ejemplo, un átomo que se puede excitar con un láser. El láser lo lleva a un estado de superposición (mezcla de no excitado y excitado). Dos átomos se entrelazan mediante interacción. Luego, un sistema de muchos cúbits evoluciona según el algoritmo, y al final una medición da la respuesta. Es importante que el propio proceso de cálculo es un control cuidadoso de la interferencia cuántica, como afinar un instrumento musical.